
Desde Buenos Aires, viajó sin un plan cerrado, pero con la intuición de que ese lugar tenía algo para ofrecerle.
Así, recorrió la provincia en busca de crear un proyecto con propósito relacionado con las economías regionales.

Él es ingeniero agrónomo, con años de trabajo en el campo y una historia familiar ligada a la yerba mate. Se cruzaron por el polo, una pasión que compartían.
Entre mates, surgieron largas conversaciones sobre yerba, la producción de la zona, y se preguntaron cómo podrían hacerlo distinto.
Entre ambos surgió la idea.
“¿Y si hacemos una yerba mate orgánica?”
Dos personas con miradas distintas y un mismo norte: hacer algo real, desde la tierra colorada de Misiones hasta tu primer mate del día.

Ambos plantearon el proyecto desde el origen, no desde la industria. Principios agroecológicos, sin fertilizantes ni plaguicidas sintéticos, con trazabilidad completa.
Tres certificaciones orgánicas acompañan el trabajo: Orgánico Argentina, USDA Organic y UE Organic.

Misiones concentra la mayor tradición yerbatera del país. Acá la yerba crece entre la selva, en un suelo que le da carácter propio al perfil: notas minerales, cuerpo equilibrado, amargor equilibrado.
Orgánico Argentina, USDA y UE. Tres certificaciones que acompañan cada paso.
Principios agroecológicos. Respeto por el suelo, la selva y quienes la trabajan.
De la tierra colorada hasta tu casa. Sabés de dónde viene y cómo se hizo.